De vez en mes reniego de todo:
De estas hormonas que me hacen ser, si cabe, mas insoportable de lo que ya de por si soy. Que me hacen maldecir mi suerte y echarle la culpa a un destino, que me guste o no, yo me he labrado de algún modo aunque sin menospreciar la estimable colaboración de algunos y algunas.
De los errones ajenos que estoy pagando y de los mios propios que pago con los demás.
De sentir lo que siento y encima gritarlo aunque haya poca gente que de verdad quiera oirlo.
De este pelo horrible que hoy se ha propuesto cabrearme.
De esta asquerosa universidad que me hace sentirme sola y pequeña.
De la odiosa estanquera de mi calle que nunca me habla y hoy sólo lo ha hecho para decirme que he engordado.
De la manía que tenemos en mi casa de dejar la botella de leche vacía dentro de la nevera.
Sí, lo sé, hoy muerdo, por eso para evitar morder a las poquitas personas que de verdad me quieren comienzo hoy este blog.
De estas hormonas que me hacen ser, si cabe, mas insoportable de lo que ya de por si soy. Que me hacen maldecir mi suerte y echarle la culpa a un destino, que me guste o no, yo me he labrado de algún modo aunque sin menospreciar la estimable colaboración de algunos y algunas.
De los errones ajenos que estoy pagando y de los mios propios que pago con los demás.
De sentir lo que siento y encima gritarlo aunque haya poca gente que de verdad quiera oirlo.
De este pelo horrible que hoy se ha propuesto cabrearme.
De esta asquerosa universidad que me hace sentirme sola y pequeña.
De la odiosa estanquera de mi calle que nunca me habla y hoy sólo lo ha hecho para decirme que he engordado.
De la manía que tenemos en mi casa de dejar la botella de leche vacía dentro de la nevera.
Sí, lo sé, hoy muerdo, por eso para evitar morder a las poquitas personas que de verdad me quieren comienzo hoy este blog.

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