domingo, 10 de enero de 2010

La verdadera historia de la brújula

Soñaba con palabras mudas habladas por ojos complices,
con suaves caricias salpimentadas con besos dulces y pasión ardiente ,
con sonrisas pillas que llegaban sin avisar en cualquier lugar...
Pero todo aquello no llegaba.
El darme por vencida era mi mayor temor y aunque había tomado la decisión de quedarme sola con mis sueños antes que ser acompañada por el angosto vacío, el miedo seguía latente en mi ser.

Un día me propusieron comprar un pequeño colgante en beneficio de una fundación que ayudaba a niños sin recursos,
era una pequeña brújula, a la que sin querer queriendo le fui encontrando muchos significados ...porque a veces es bueno perder el NORTE si el SUR nos complementa ya que nuestro lugar no tiene que estar en ninguna parte, existiendo únicamente , el AQUI y el AHORA , encontrándonos de una vez para luego perdernos definitivamente.

Así fue como me animé a comprar mi brújula pero esta cabecita mía que nunca para me propuso un reto, comprar una segunda brujulita y regalársela a aquella persona que pudiera compartir su significado conmigo.
Muchas fueron las personas a las que pensé entregársela pero ninguna me convencía totalmente, cómo iba a hacerlo sí la brújula ya tenía dueño y no me di cuenta ...hasta que llegaste con tus suaves caricias, con tus miradas cómplices, convirtiéndote en ese SUR que me complementa y hace nacer todo lo bueno que hay en mí.

2 comentarios:

  1. Ante todo, gracias por tu visita :).
    Decirte que mejor perder el NORTE y encontrarte con el SUR, si es en ese lugar donde te sientes abrigada.

    Un blog excelente.

    Besillos.

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  2. Nos ha jodio, a ti te complementa tanto el sur que te has vuelto extremista.

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