domingo, 20 de junio de 2010

El complice


Amanece, hace frío pero yo estoy ardiendo.
Hoy es el día, el fin de la larga espera.
LLego a la estación, el tren silva anunciando su llegada y sin quererlo se hace complice de mis sueños.
Me acurruco en mi asiento, sólo el suave balanceo del vagón me consuela porque dentro de muy poco el que me mecerá y acunará serán tus brazos.
Oigo una lejana voz que anuncia el fin del viaje pero yo sólo oigo y entiendo el latido desbocado de mi corazón.
Las puertas se abren y mi alma se llena de luz

4 comentarios:

  1. Qué bonito MJ...
    Es como aquellas películas en blanco y negro en las que la dama, nerviosa y escondida espera impaciente encontrar esa luz de la que hablas en los ojos de otro.

    Un abrazo.

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  2. MJ:

    He leido tu post y pensaba que estabas hablando del accidente del tren, he mirado la fecha y es del domingo 20.

    Pero si lo lees bien parece premonitorio:

    "Hoy es el día el fin de la larga espera."

    "...dentro de muy poco el que me mecerá y acunará serán tus brazos."

    "Oigo una lejana voz que anuncia el final del viaje..."

    "Las puertas se abren y mi alma se llena de luz."

    No resulta increible?

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  3. A mi Vitas me resulta mas increible y espeluznante que el abrazo de la muerte nos pueda sorprender en cualquier rincón y sin preaviso.

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